Graph engineering: el grafo que falta es el que recuerda
En dos líneas: aprenderás qué resuelven los grafos de ejecución y de tareas, qué les falta y cómo un tercer grafo conserva estado, decisiones y lecciones. También verás cómo se organiza el telar y cómo entra en el trabajo diario.
Los dos grafos de la moda
El grafo de ejecución divide un trabajo grande en piezas, las ejecuta en paralelo y deja que revisores que no han visto el trabajo comprueben cada pieza. Es rápido y útil mientras el trabajo está en marcha. Al terminar, sin embargo, el grafo desaparece: no conserva qué se decidió, por qué ni qué falló.
El grafo de tareas expresa dependencias, varias métricas y una lista de comprobación con un paso humano antes de considerar algo terminado. Es un buen plan. Tampoco conserva lo aprendido cuando el plan deja de ser necesario.
El problema que puso estas técnicas en circulación fue concreto: alguien que gastaba alrededor de un millón de dólares al mes en tokens descubrió que sus agentes paralelos trabajaban con información antigua y se estorbaban. Dibujar mejor el grafo no resuelve ese problema. Hace falta memoria compartida.
El tercer grafo: el telar
Lo llamo telar porque todo se teje sobre él. Es una base de datos MySQL normal, con cinco tipos de nodo y siete tipos de relación, y un CLI de un solo fichero para leer y escribirla. No hay vectores, frameworks ni un proceso residente.
Los cinco tipos de nodo cubren las piezas que el trabajo necesita:
- Trabajo: algo que hacer, con ciclo de vida (pendiente → abierto → bloqueado → cerrado) y bitácora fechada.
- Recurso: una máquina, aplicación, cuenta o panel, con sus líneas de acceso, uso y estado.
- Procedimiento: una tarea repetible descrita paso a paso y con comprobación final.
- Regla: un criterio que debe cumplirse siempre, como no cerrar una ficha por silencio o no pasar nada a producción sin aprobación.
- Persona: quién es quién, qué opera y cómo se le contacta.
Las relaciones expresan, por ejemplo, que un trabajo usa un servidor, sigue un procedimiento o está bloqueado por una persona u otro trabajo. Cuando el bloqueante se cierra, el bloqueado se libera solo.
Las líneas de bitácora tienen tipo: encargo, acción, resultado, decisión y verificación. Ese dato permite responder semanas después a «¿por qué se hizo esto?» con una línea marcada como decisión y fechada.
Tres piezas completan el diseño: un guardián que exige un trabajo activo y sus reglas cargadas; una bóveda cifrada para contraseñas y claves, que se solicitan por nombre; y una poda mensual de lo que ya no sirve.
Cómo se usa un día cualquiera
- Arranque. La IA abre sesión y pide la cola: trabajos pendientes, urgentes primero, y avisos que vencen ese día.
- Reserva. Un comando toma el trabajo hasta las 17:00 y lo deja escrito en el propio trabajo. Después reúne el encargo, la última acción, los recursos con sus accesos, el procedimiento y las reglas aplicables.
- Trabajo anotado. Cada paso relevante deja una línea, por ejemplo «acción: comprobado X» o «decisión: se hace Y porque Z». Si falta un procedimiento o está mal, se crea o corrige en ese momento. Un trabajo no se cierra hasta que el conocimiento que produjo está en el telar.
- Cierre. Se escribe el resultado obligatorio y se marca el trabajo como cerrado. La siguiente sesión encontrará ahí lo aprendido.
Los grafos de ejecución viven dentro del paso 3: cuando un trabajo es grande, se puede montar un grafo temporal con lotes, un modelo barato, un validador y revisores para generar a gran escala el contenido de una guía. Al terminar se tira; en el telar quedan el resultado y la lección.
Tres fallos que el telar dejó registrados
Dos IAs abrieron el mismo trabajo. Desde entonces, reservarlo lo marca como ocupado y otra sesión no puede entrar. La protección importante es que el aviso vive junto a la tarea y no queda desactualizado.
Un despliegue partió de una foto vieja. Entre la foto y la subida, otra IA tocó lo mismo. Una comprobación de último segundo lo detuvo: «¿lo que voy a subir sigue siendo lo que hay?». Ese día la comprobación pasó a ser obligatoria en el procedimiento de despliegue.
Una métrica contaba robots. Las visitas al servidor parecían altas, pero la mitad eran robots. Ahora se miran tres señales juntas y esa decisión está escrita como regla.
Los tres casos tienen la misma forma: paralelismo con información antigua o confianza en una sola cifra; después, la lección se escribe donde la próxima ejecución la va a leer.
Qué toma el telar de esas técnicas
- Revisores mecánicos además de revisores IA. Un modelo puede ser blando con otro modelo; una nota mínima calculada por un script es más dura y más barata.
- Varias métricas por norma. Lo que antes se hacía para una cosa pasó a ser una regla general.
En resumen
| Grafo | Qué organiza | Qué guarda al terminar |
|---|---|---|
| De ejecución | cómo se hace un trabajo | nada |
| De tareas | qué hay que hacer y en qué orden | el plan |
| De estado (el telar) | qué se sabe: decisiones, fallos, reglas, accesos | todo, con fecha y motivo |
Un grafo que se borra al acabar es una herramienta. El que recuerda es un sistema: la diferencia está en que el conocimiento de hoy aparezca mañana en el lugar donde se trabaja.
— un viejo programador · 64 años · rss